jueves, 23 de junio de 2016

El caimán


El caimán
El niño cielo

—Yee, chavales, ¿qué os dije?
—¿De qué?
—¡Hacedme un hueco, coño! ¿Cómo que de qué? ¿Lo del caimán?
—¡Joer, qué pesao!
—¿Lo dije o no lo dije?
—¿El qué?
—Paco, Paquillo, sácanos otra de boquerones. Lo del caimán… Que se lo cargan. Si hubiéramos apostao me hubiera llevao 100 pavos.
—Bueno, pues ya está, todo para ti. Muere el bicho. Has ganado. Venga, vamos a darle un aplauso entre todos…
—Gracias, gracias por tus ironías, Jorgín. Pero vamos a lo importante: admite que conozco más a los gringos que tú.
—Otra discusión no, por favor. A beber cerveza y ya está.
—No, no, déjale. Se ha levantado esta mañana cachondo perdío para venir aquí a restregarme su antiyankeeismo…
—¡Vaya palabro, tú!
—Está tol día así: yankee, gringo, trumpero… Eres muy cansino.
—Está en su cultura. Son unos killers. Ahora se desahogan con los animales.
—¡Aquí tenéis!
—¿Veis? Entre estos boquerones allí hubiésemos encontrado unos balines en vez de los ajicos troceaos y el perejil. Gracias, Paco.
—Mira, si los padres fueran más responsables…
—A mí eso me da igual. Yo solo lo digo por la puta anticultura norteamericana.
—¡A ver!, ¿qué coño de los padres?
—Tío, los responsables serán los políticos que permiten que haya animales salvajes sueltos por ahí.
—¿En EE.UU. animales salvajes? Noooooo.
—No te cachondees, tío, lo digo en serio.
—Yo también. He estado allí dos años, ¿recuerdas? Me topé con unos… 300 animales salvajes cada día, desde que salía de casa hasta que volvía. Mi querida araña era el único animal doméstico del barrio.
—De todas formas, tú, eso de los políticos… Entonces ¿qué hacemos, matamos a los políticos, igual que han hecho con el caimán?
—Ahí es donde voy. Se mata al caimán. ¿Por qué?
—Está claro. Imagen, política, cabeza de turco…
—De eso nada. Se le mata porque es un animal peligroso y punto.
—¿Esa es razón para que lo sacrifiquen? ¿Estamos locos? Es una bestia, es una jodida bestia. No es un perro, tío. Sacrificamos a un perro cuando se vuelve peligroso, cuando ataca, cuando está loco o enfermo. Pero un caimán es una bestia. ¡Oh, eliminemos a todos los caimanes del mundo! O ¡Sacrifiquemos a los tigres y leones de África! ¿En qué coño estás pensando?
—O sea, ¿que tú pones antes la vida de un animal que la de un niño?
—Tío, no pongas palabras en mi boca que yo no he dicho, no me seas pabloiglesias, loco.
—No politicemos esto, ¿eh?
—Vale, era solo un comparativo. ¡Lo del niño es populista que te cagas!
—Conozco gente que ha tenido malas experiencias con perros y luego tienen perro.
—¡Ah! Y yo conozco a gente que ha tenido malas experiencias con perros y luego no quieren ver uno ni en pinturay tienen traumas. ¡Qué idiotaargumento es ese, tío! ¿A cuántas personas conoces en el mundo? ¿200? Hablas mucho con Pedro Picapiedra últimamente, ¿verdad?
—Todo un rupícola.
—No estamos hablando de un perro, listillos, ¡a ver si he de llamar a Frank de la jungla para que os haga un esquema de la zoología básica!
—¡Con estos zumbaos ni Aristóteles!
—A mí me la pela si el bicho vive o muere, lo que me importa es el niño y su familia. Ponte en su lugar.
—Tío, que defienda al animal no significa que no entienda el dolor de la familia. Todo no es blanco o negro. Son categorías distintas. Mira este boquerón. Por delante blanco y por detrás azul. Ya está. Y me lo zampo. Además, no defiendo al animal, solo digo que matarlo ¿qué es lo que soluciona?, a ver…
—Podría matar a otro niño, ¿no lo entiendes?
—Sí, y otro caimán también, ¿lo entiendes tú, hater?
—¡Ah, no hagamos nada! ¿verdad? Si fuera tu hijo…
—Tío, otra vez tergiversando. Yo solo digo que esa medida no. Veamos otras.
—Aplicamos si queréis las leyes vigentes y lo juzgamos y lo encarcelamos.
—¡Ja, ja, me parto! ¡Oh, te has estrujado el cebollo!, ¿eh?
—Si es que estáis discutiendo una idiotez. ¿Qué más da? España va bien en el europeo, ¿no? Y ¿De Gea?
—Tío, discuto porque Gringolandia y su estupidez se extiende como un puto cáncer y no quiero que os idioticéis. ¿Qué hay de malo en hablar? ¿Tienes miedo de hablar? ¿Tienes miedo de no saber hablar o dar tu opinión o de quedar mal diciendo tonterías? Pues escucha. Escuchar también es bueno. Es un principio. Este boquerón, mira, mira, este boquerón… escucha, está calladito…
—Tío, cierra la lata, no me enseñes el boquerón.
—Pues tengo otro aquí que…
—Cállate, asqueroso…
—¡Tú eres el animal!

lunes, 13 de junio de 2016

El fútbol no se toca XII


El fútbol no se toca XII
Eva Tacazo

—Y ¿qué propones tú?, a ver.
—Cerrar los estadios un año entero. Un año sin ligas, sin copas…
—Sin abonos…
—¡Pues que se jodan!
—Hombre, yo creo que lo de prohibir es siempre una marcha atrás.
—Pues a veces, detenerse un poco o tirar patrás no es malo.
—¿Sí? ¿Dime un ejemplo?
—¿Eh?
—Un ejemplo de que ir patrás haya sido bueno.
—Pues…
—No lo hay.
—Las artes.
—¿Eh?
—En las artes siempre ocurre. El Renacimiento volvió a establecer los valores estéticos del Clasicismo. Y el Neoclasicismo también. Y así se rechazaba la oscuridad de la Edad Media o del Barroco.
—Mmmm, bueno, también podría yo decirte que es el Barroco el que echa patrás y rechaza el Renacimiento, y así también el Romanticismo con el Neoclasicismo…
—Bueno, es igual. Esto hay que pararlo. ¡Metieron un lanzabengalas! Estamos locos.
—O enfermos.
—Es lo mismo. Nos pegamos, nos rajamos… Es que no va a poder ir uno al fútbol con su hijo a disfrutar una tarde del espectáculo del deporte rey sin miedo a que le abran la cabeza.
—Hombre, si el rey es Joffrey.
—No te cachondees, tío. ¿No viste la imagen del padre con el niño en brazos y levantando la mano pidiendo «A mí no», «Yo no participo de esto», «Dejadme pasar», «No me agredáis»?
—Sí, lo vi. Perdona, es que venía a huevo.
—Es que mucha tolerancia y favor hacia las donaciones de médula, «¡Oh, qué grandes somos!», y fundaciones contra el cáncer, «¡Oh, qué buenos somos!», los Derechos humanos…
—«¡Oh, qué rectos somos!».
—Pues, sí… Y qué hipócritas también.
—…
—Tengo el cuello quemao. Ayer fui al campo con mis padres y tal y caía una que no veas. Y no me puse crema.
—Esto ya está siendo exagerao, cada año peor.
—…
—¿Lo otro? Te lo resumo. Nadie se va meter en lo del fútbol. Bueno, sí, cuatro parches: denuncia a tal, multa a la federación, inspección en el otro…
—Eso son remiendos, apaños… «Oye, que soy el ayuntamiento de nosedónde y necesito refinanciar tanto y tal», ¡ala!, y más deuda pal ayuntamiento… «Oye, que he suspendido dos asignaturas en junio y tal», no pasa ná, dentro de tres semanas recuperación de todo el curso, 8 meses…
—Pues algunos aprueban.
—No seas iluso.
—…
—¿Qué pasó en Roma? Roma prohibió los gladiadores. No había otra forma para quitar la violencia marrana y sangrienta.
—Eso fue porque los que morían eran cristianos y lo prohibió un emperador cristiano. Valentiniano, creo que era. El imperio estaba en decadencia.
—Como nosotros. Estamos enfermos.
—Sí. Pero tampoco sé si esa es la solución. De hecho la violencia se trasladó a otros fueros. Si no de qué seguimos igual… Hay tensión en el ser humano… Algo de esto decía Freud. Y no la canalizamos…
—…
—Creo que había una ley física, ¿no? ¿Transformación de la energía o algo así? La cosa es que si soplo hacia ti y tú pones la mano entonces ¿Qué hace el aire? Se desvía. O, por ejemplo, si doy un golpe en la mesa, ¡plom!, ¿crees que la fuerza ha sido eliminada por la mesa?
—Mmmm, ¿sí?
—Pues no. Se ha transformado, se ha ido un poco por ahí, otro poco por allá… La tensión…
—…
—Mira, si no lo de Muniain y tal. 
—¿El qué?
—Lo de España, lo de De Gea y la prosti…
—¡Ah!, sí… Otra historia. Oí que pasó hace 4 años. No sé, De Gea era un chaval ahí, ¿no?
—Pues, creo que ahora tiene 25…
—Me cuesta creer que abusaran y tal.
—¿En serio? A mí no solo no me cuesta sino que creo que hay muchos más casos pero no salen. De momento.
—Pero es gente joven, con pasta, que puede tenerlo todo y vivir bien…
—Por eso mismo. Están cansaos de lo normal y buscan cosas diferentes. La juventud de hoy es así. Bueno, antes también habría de todo, pero creo que ahora es más común.
—Los jóvenes de hoy están perdidos.
—Puede ser. Pero si fuera así habría que ver la responsabilidad quién la tiene, ¿no? Porque una generación no nace ya así, ¿no?
—De todas formas, no descartes que sea un papelón de la tipa esta, y que no hubiera abuso, solo un caso de prostitución y ya.
—Habrá que ver las pruebas pero tensión había, porque los wasaps ya se han publicado y el otro día De Gea dijo que no conocía a la prosti. Literal.
—¿Esto no será una maniobra de los gabachos para desestabilizar al equipo?

Americanadas IV: terror y fobia


Americanadas IV: terror y fobia
El niño cielo

El mundo despierta con la mirada hacia Orlando.
En las primeras declaraciones he escuchado dudas sobre si es un ataque terrorista u homófobo. Parece que hay indicios para ambos —no me sorprende. Más allá de quedarnos en la causa que motiva a esta gente deberíamos señalar, en primer lugar, que este tipo no es un lobo solitario, como este hay muchos; en segundo lugar, vamos a oír de todo en los medios de comunicación, pero deberíamos poner en tela de juicio toda la información, puesto que viene de Norteamérica, tierra de la Mercadotecnia fogoartificial y teatrera y de guerras con auto lavado hollywoodiense; y, en tercer lugar, deberíamos decidir sobre dónde colocar el foco.
Sabemos que cualquier niño de 16 años puede llevar un arma en Norteamérica. Está en su ADN, diría Trump. De la misma manera podríamos apuntar nosotros que el machismo está en nuestro ADN. Ambas afirmaciones son falsas —además de idiotas— y solo sirven para justificar las necesidades o motivaciones egocéntricas de cada cual. Todos deberíamos saber que hay culturas de matriarcado, por poner un ejemplo. Así que de genético poco. Es una cuestión social, adquirida, ambiental. En Gringolandia se respira desde hace mucho tiempo el ruido de una bala —y no solo en las películas. Es el carácter de buena parte de la nación. Por tanto, la cuestión es educativa. No son accidentes aislados. ¿Consiguió Norteamérica eliminar el tabaco de la conciencia nacional? Bastante, ¿verdad? Pues las mismas herramientas contra la muerte por bala. Y dejémonos ya de hipocresías.
¿Acto de terrorismo? ¿Acto homófobo? ¿Qué más da? Si alguien aún va a fiarse de los medios de comunicación de Gringolandia es un iluso o un egódoxa. Si queremos noticias que favorezcan al Madrid leamos el AS, y si queremos que favorezcan al Barça leamos el Mundo deportivo. ¿Qué periódico o canal de tv si somos del PP o del PSOE…? Estimado lector, si queremos la verdad leamos los dos, veamos los dos, y luego hagamos un ejercicio crítico reflexivo. Espero que no sea pedir mucho: querer la verdad, ¿no? Pero, insisto, ¿qué más da? Muere gente. Es violencia. Y el sistema de valores y el educativo deberían condenarla y expulsarla, y nunca usarla para justificaciones y motivaciones políticas o sociales. Eso nunca.
Poner barreras es un parche. No es la solución. Habrá quien grite que si todos llevásemos armas —incluidos los homosexuales del local, dirían Trump y sus acólitos, culpando indirectamente a las víctimas— todos hubiéramos detenido a este tipo. ¡Esto es una barbaridad! La violencia siempre engendrará violencia, y si esta frase tan sencilla no cala es porque tenemos un problema grave. Habrá quien clame que en el trabajo de seguridad de este asesino no le hicieron un análisis psicológico —y otros dirán que eso mismo forma parte de la conspiración proarmas norteamericana, etc.—, o que debería haber más detectores de armas a la entrada de locales públicos y privados, o que podríamos poner un dron en la cabeza de cada persona, a unos 10 metros de altura y así…, o más cámaras de seguridad, o un chip subcutáneo que pueda ser controlado por…, o trincheras, o barricadas. Y las barreras no son la solución, ya lo estamos viendo todos los días. Ni en el mundo real ni en el mundo virtual. También habrá focos encima de los terroristas, de esos radicales asesinos, de los homófobos —cuidado con twiter, por favor, ya se está llenando de idioteces y egodoxía—, de la Fundación del rifle, de las mamás de aquellos que fueron a la fiesta…
Y no sé si oiré que es un problema humano.

martes, 24 de mayo de 2016

Mi vida pública


Mi vida pública
La niña lluvia

Camisas, vaqueros, móviles, llaves del coche. Ellos. Camisas, faldas y pantalones, móviles, bolso de mano. Ellas.


—Pues pídeme para mí…, o sea, para nosotros, ¿no…?, tú, dos gin tonics.
—Sí, sí.
—Oye, pos ya que vas…
—¡Ya estamos con el poyaque!
—¿El qué?
—¡Poyaque vas, poyaque estás…!
—¡Hijo, cómo te pones!
—Venga, pues voy yo y ya está.
—No he dicho nada grave, solo que…
—¡Relájate!
—¿Relájate? ¿Relájate…? Pues mira, me pongo como me da la gana.
—Tío, si necesitas ayuda para traer ocho copas nos lo dices…
—¿Te me estás riendo de mi cara en mi cara?
—Si quieres te hago un plano…
—¡Otro con el cachondeo! ¿Qué coño os pasa hoy?
—Dejadlo ya, que parecéis críos.
—Los hombres estos…, que si no mean su territorio no son hombres.
—Pero si vosotras sois iguales.
—O peor.
—¿Qué dices?
—Bueno, ¿vas o no vas?
—¡A que no voy!
—Mira, tía, así con todo. ¡Todos los días! Ya te dije el otro día.
—Así ¿el qué?
—¿El qué? Mira, no quería contarlo hoy pero lo voy a hacer.
—Espera, espera, que saco el Plebiscope, ¡que esto está molando!
—¡Ya ves, tron! De esta nos siguen mil.
¡CONFIDENCIA!
—He conocido a alguien…
—¿Qué?
—…
—Y ¿me lo dices así, delante de todos?
—…
—Podías haber esperado a estar a solas.
—…
—Tú, para de grabar, gilipollas.
—¡Tranqui, tron!
—¿Cómo has podido…? Hemos hablado de esto muchas veces. Quedamos en decírnoslo todo… ¡Tío, te he dicho que no me grabes, sabes que no me gusta!
—Te me relajas, ¿vale…? ¡Hostias, 58…!
—Y ¿quién es el puto afortunado que se ha estado merendado a mi novia?
—Déjalo, ¿vale? No te mortifiques.
—¿Ahora vas a darme consejos tú? ¿Ahora eres tú la moral o qué pasa?
—Tío, no la insultes.
—¿Insultar? De momento no he dicho nada, aunque quizás empiece, así que tú cállate y dedícate a tu piba, no sea que te salga cariñosa como la mía.
—¡Tío, con Silvia no te metas que te meto!
—¡Y tú deja de puto grabar que te tragas mi puño. Ya te lo he dicho 3 veces, dos con educación y esta es una puta amenaza!
—¿Me estás amenazando, mamón? Mira que está grabado… ¡185!
—O sea, que encima no me vas a decir con quién.
—… ¿Quieres saberlo?
—Dímelo.
—No sé si debo…
—Ten la mierda de decírmelo por lo menos…
—…
—¡Me lo debes, joder!
—Joder, ¡qué teatrero!
—¡Tú cállate!
—¡Dios, 470 visitas!
—Me das asco… Me dais asco todos. ¡Enfócame! Eh, los que miráis, sois unos putos fracasados…, os va el morbo…, os sentís vacíos y tenéis que llenar vuestras putas vidas con las de los demás…
—¡No te acerques!
—Ahí, mirando como salidos y viciosos…
—¡1300! ¡Esto huele a récord!
—¡Es… Javi!
—¿Qué?
—Lo que has oído.
—¿No será…?
—¡Tu hermano, joder!
—¡Uhhhhhhhhhhhhhhhh!
—¡Huele a récord!
—¿Mi hermano? ¿Te has tirado a mi hermano, puta destroza matrimonios?
—¡No se lo digas, vale!
—¿Qué no se lo diga?
—¡3700! ¡Síííííííííííííííí!
Rompe un tercio y amenaza con el silicato.
—¡Suelta la puta cámara o te mando al cirujano!
—Espera, tío…
—¡Espera!
—¡Tranquilo!
—¡¡¡Es todo mentira!!!
—¿Qué?

DEUS EX MACHINA: Ponemos precio a nuestra vida, pero ¿cuál es el precio de nuestra vida? ¿El engaño? ¿La muerte? ¿El morbo? ¿El orgullo? ¿El éxito? ¿La competitividad insana? ¿Ser el «mejor»? Ponemos precio también a la vida de los demás. ¿Desde cuándo «no» es «sí»? ¿La enfermedad del yo ha avanzado tanto que percibimos valores y palabras invertidas? La Ilustración derrocó a los tiranos de sangre azul, pero ahora el prójimo es mi tirano. La masa, creyéndose individuo, tiraniza a otros individuos. La masa acecha. La masa cáncer, esa suma de individuos sin individualidad, devora al hombre individual. La masa tirana anhela individualidad, pero al no tenerla en su constituyente biológico pretende alcanzarla usurpando al verdadero individuo. «¡Muerte al individuo porque me agrede su individualidad!» ¿Hasta cuándo este superhombre podrá resistir? ¿Dónde va a refugiarse en su lucha titánica? ¿Su única salvación será degradarse a abandonar su arma, la razón, y aprender a usar las armas de la masa bestia? Podría caer derrotado y la masa ya no tendría antagonista. Muerta la razón que controla a la bestia, esta seguirá teniendo hambre porque es principio insaciable. La próxima digestión será fagocitaria. La masa trituradora rastreará cualquier síntoma atávico y durmiente de individualidad entre sus componentes, y seguirá masticando y aniquilando a «lossuyosenpotenciade» superhombres.
Al final, al monstruo solo le quedará el hambre…

jueves, 28 de abril de 2016

Voluntarios para crecer


Voluntarios para crecer
Espe Or

Ahora que está tan de moda ser encarcelado en esta península ibérica del pillaje manual e ideológico, resulta que confluyen los astros y el escenario zoolímpico nos muestra una variopinta —a veces, rocambolesca— animalia triunfante.
Uno de los representantes de la especie es A. Otegi, portavoz hace años de grupos políticos vascos considerados ilegales en España por vivir al amparo de ETA, organización política terrorista que ha asesinado a políticos y empresarios. Por demostrarse su pertenencia a banda terrorista o banda armada fue condenado y pasó seis años encarcelado. Salió hace dos días, como quien dice. Ahora mismo, en estos minutos en los que escribo, está en el Parlamento europeo, y va a seguir allí haciendo un tour, invitado y acogido por una troupe de iluminados. Me pregunto si la pareja o el hijo o la hija de alguno de esos inocentes que fue encerrado y utilizado o asesinado para provocar la independencia de un país también tiene la puerta abierta y el altavoz encendido en el Parlamento europeo —como invitado, digo— y poder así tener derecho a réplica o señalar que su padre murió por razones «políticas».
¿Recuerdan al Dioni? ¿No? Ya llovió mucho desde que este ladrón obrara. Fue vigilante de seguridad y se agenció un furgón blindado de una empresa con billetitos dentro. Se fue de vacaciones a Brasil pero lo pillaron entre postizos y posaderas. No devolvió todo el dinero y la empresa a la que robó desapareció por bancarrota. Algunos lo tienen por un Robin Hood del pueblo. Tras la cárcel y varios negocios, llegó a grabar dos discos. Traficó con drogas. Lleva unos años subido al bólido de las televisiones y el cine. El anónimo ladrón devino en ladrón para la opinión pública, y ahora es personaje público al que algunos votan para salvarlo y aplauden en Supervivientes —ya estuvo en otros programas forrándose los bolsillos del chaqué—. Me gustaría saber si esos que le pagan desde los sofás, copa y puro de allí arriba lo contratarían como mayordomo en sus dulces y brillantes hogares. Y me gustaría saber si los que le votan o aplauden le darían trabajo sentado en su caja registradora.
Y ¿qué decir de Mario Conde? En 1993 se destapó el caso Banesto, por el que fue condenado a 20 años por perder unas cuantas maletas de dinero —no está claro si fueron maletas o camiones porque el dinero no apareció nunca—. El caso es que tras la cárcel se deslizó como pez en el agua por platós televisivos —curiosamente de la misma cadena que otros, Teleconvicto—, al parecer para mejorar su imagen pública porque, como se supo después, ¡el tío quería presentarse a unas elecciones! Se convirtió en el presidente del partido Sociedad Civil y Democracia.  Y como era tan público pues publicó libros y todo. Hoy vuelve a ser investigado porque, ¡qué casualidad!, han aparecido unos milloncicos de euros que no había declarado que tenía. Los paraísos fiscales, ya saben. Pero no pasa nada. Me aventuro a que ya tiene contrato televisivo , cheque y salón de belleza para contarlo todo todo, o sea, nada nada.
Por tocar todos los palos para que conste que es un problema social, no político —y ya veremos si es cierto que el fútbol no se toca—, el rey Midas del deporte rey, L. Messi, fue imputado y llamado a declarar hace un par de años. Fraude fiscal. Y ahora está siendo investigado también por unos papelitos que parece que se ha llevado a otro país y que se le ha olvidado declarar.
—¿Por qué no declaró usted…?
—No lo sabía. Yo no sabía que mi dinero estaba allí. Solo pago con tarjeta.
Bueno, ya se verá. Lo que ya se puede ver, que es adonde voy, es a sus fanáticos seguidores, followers, messiers, aplaudiendo al tipo cuando se destapó la noticia, justificándolo y exculpándolo.
—Él no sabe nada porque se centra en jugar. A él no le interesa el dinero.
—Su padre es el que lo maneja.
Y yo me acuerdo de Lola Flores pidiendo unas pesetillas a cada españolito. ¡Pobrecita ella! ¡Y la Pantoja! ¡Tan mal está la pobre económicamente que se ha hecho un restyling!
Y la última: el otro día, mientras tomábamos peladillas y azucarillos en una cafetería, como buenos jubilados, nos dice un amigo:
—Tengo una duda moral. Se me ha roto el botón del volumen del móvil y voy a comprarme otro, y un amigo me ha dicho que qué voy a hacer con este, porque no sabe lo del botón, y me ha dicho que me lo compra por 200€. ¿Qué hago?
—Eso se llama timar. Si quieres ser un timador, adelante.
—No, a ver, he pensado decirle que a veces el botón no va bien, a veces…
—Timar.
—Yo creo que no es para tanto, tío.
—Luego te quejas de los políticos.
—¡Eh!, no me compares ni de coña… Y si ellos no dan ejemplo no voy a ser yo el tonto… Vosotros también lo haríais. Paso de discutir con vosotros, sois unos putos envidiosos.
—Mira, has hablado para pedir consejo, así que si no te gusta te aguantas. La próxima vez que necesites confirmación de tus actos amorales para no sentirte culpables te lo callas o visitas a Bárcenas a la cárcel.
—Y vosotros sois perfectos, ¿no?
—Nadie ha dicho eso, tío, ahora estás a la defensiva.
—¡Hombre, me estás comparando con Bárcenas!
—Cada uno a su escala. Si tuvieras cerca millones no sé lo que harías…
La cosa es que el delito se está banalizando, por un lado, y acaba en erostratismo. Cada vez se oye decir más eso de «Si todo el mundo lo hace pues yo también/yo no voy a ser el tonto», ¡como si conociéramos a todo el mundo! Yo no conozco a más de 200 personas —alguno tiene 5000 amigos en redes sociales y cree que eso es conocer; aun así el número…—. En fin, una vez más la disonancia cognitiva que nos permite buscar razones que justifiquen nuestros actos, equilibrar creencias y conductas. Si creo que está mal pero quiero timar…, eso no casa bien, así que mejor si me convenzo y me creo que está bien porque todos lo hacen. Mucha gente, creyendo que de verdad esto es común, se sube al carro; o si estaba subida no se baja. Además de la hipocresía de participar del «negocio» pero criticar a los políticos que lo hacen, porque también hemos sentenciado vulgarmente que político es igual a corrupto.
Por otro lado, quizás en menor medida, observo también cada vez más el hartazgo de que alguien nos robe, aunque sea un boli, y conductas asertivas que permitan colocar a cada uno en su sitio. Lo cual es de aplaudir.
Puede que, en lugar de encontrarnos en medios de comunicación social noticias de políticos corruptos, por ejemplo, y atornillar constantemente dicha noticia hasta llegar a sus calzoncillos o a las bolsas de basura, debiéramos ofrecer reflexión y debate social, no político, con profesionales que se centraran en lo social, no político.
Crecer sanos.

lunes, 18 de abril de 2016

Cuentos de hospital


Cuentos de hospital
La niña lluvia

Sala de espera. De esas tan cálidas. No corre el aire. No corre el tiempo. No hay anestesista.
—…
—¡Pos yo siempre pregunto todo! ¡Todo…! Y ya está.
—No, si yo no digo nada, pero es que cualquiera se puede equivocar.
—Yo no. Porque para eso me estoy yo aquí. Y lo primero pregunto. Pregunto siempre. ¡Que es lo que hay que hacer! A la ventanilla, a este, al otro…
—Ya, bueno, y yo me he equivocado y no pasa nada.
—Bueno, yo lo dejo claro: que yo siempre siempre pregunto. Y ya está. Porque yo tengo mis cosas. Y no digo lo que es…
—Como todos.
—Ya pero yo no lo digo. Y me preocupo por preguntar y estar aquí. Siempre que vengo yo estoy aquí… (Pasos de bata.) ¡Oye, doctor, espera…! Mira yo…
—Sí, pero ya le he dicho antes, señora, que aún no puede ser. Espérese y ahora lo pregunto.
—¡Bueno…!
—…
—No, es que así no puede ser… Y yo no digo a nadie lo que tengo, pero…
—¿Otra vez, señora? ¡Ya está bien!
—¿Cómo que ya está bien? Ya le he dicho a esta que yo pregunto porque es así, hay que preguntar porque en la ventanilla no te dicen las cosas o las dicen mal. Y yo no puedo estar así.
—Si es que está usted molestando todo el rato y retrasando a los médicos.
—Y a nosotros.
—Señora, que yo también estoy para una ecografía y tengo prisa.
—No os metáis conmigo, que ya está bien. Yo hago lo que yo tengo, ¿eh? Y no digo lo que es porque no lo digo.
—A lo mejor yo estoy peor que usted.
—Mira, la otra… ¡cállate ya, pesada, que eres una pesada!
—Oiga, señora, dice usted no se metan con usted y acaba de insultar a esta señora. ¡Cálmese!
—¿Tú también? Vamos, hombre, todos en contra mía… ¡Ay!
—Es usted la que insulta así que no se queje ni pida respeto a los demás.
—Ya veo, ya. Todos. Todos… Pero ¡no ves que se meten conmigo! ¡Eso no lo ves!
—Veo muy bien.
—Chssss. A ver. Pensemos todos dónde estamos y nos callamos todos, ya está, ¿vale?
—Nosotros le estamos hablando con respeto… A ver si tampoco podemos hablar.
—(Chssss, si ya… Pero…)
…………………………………………………………

Ascensor. Baja de la 8. Estamos en la 0. Queremos subir. Puertas. Señor desesperado, con gafas gordas y desesperadas, y una hija más desesperada con él. El contacto. Los inquilinos eternos del ascensor tratan de salir pero el señor trata de entrar porque sabe que el ascensor va a zarpar sin él, es más, sabe que el ascensor va a zarpar sin nadie. El ascensor de hospital, esa huidiza, agresiva, inhóspita y abatible superficie de existenciales conversaciones teológicas.
—Papá, deja que salgan primero.
—¿Eh?
—A ver, déjenme ponerme delante que quedo yo por salir y voy a la -1 ya.
Ascensor a -1. Puertas.
—¡Ale! Hasta luego. Miren todos los botones no sea que con el trajín no se hayan pulsado todos.
—¡Vete ya, cojones!
—¡Papá!
—Yo solo intentaba ayudar.
—¡Pos te hubieras bajao andando, coño, que tú eres joven. Ahora tenemos que jodernos todos!
—¡Papá!
—¡Anda ya!
Ascensor a 4. Puertas.
—¡Anda tira! Y a ver si te muerdes la boca.
—Nena, cariño, unos hablan de más y otros como esta ni hablan.
…………………………………………………………

Cafetería del hospital. 10:30 de la mañana. Cola para almuerzo. En mitad de la sala una barrera traslúcida separa al personal de los visitantes, para preservar la paz médicosenfermeros VS familiaresdepacientes.  Señor y señora de unos 65 años y entrados en carnes, grasas y excesos.
—2 cervezas, 2 coca colas, una de cheetos, una de cortezas, una de onduladas y un cruasán de chocolate.
…………………………………………………………

Hospital, en su totalidad, constantemente, todo lleno, en puertas y esquinas: «Por favor, cierren las puertas».

domingo, 13 de marzo de 2016

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El aprendiz y el niño cielo

Simone de Lauvoir
 http://www.lasexta.com/clipping/2016/03/04/00685/30.jpg

Desmundo Cartes

Juicio por denuncia falsa…
Simone de Lauvoir
Sigue siendo un 0,01%.
Desmundo Cartes
Sí, sí, pero las hay.
Simone de Lauvoir
Ah, sin contar la cantidad de mujeres que ni siquiera denuncian.
Desmundo Cartes
Entonces, según tú —y es una mera pregunta—, el hecho de que se condene a individuos inocentes a la cárcel es un mal menor compensado por la cantidad de individuos culpables que se encarcelan, verdad?
Es decir, el fin justifica los medios.
Simone de Lauvoir
Teniendo en cuenta que el año pasado murieron 64 mujeres por violencia de género y 11 en lo que llevamos de año, 612 desde 2007, el hecho de que se castigue o encarcele a una persona que puede ser inocente es un mal menor —en cualquier momento se puede demostrar su inocencia—, pues se puede mejorar el dictamen de una pena, pero la vida no se puede recobrar.
Elisa Bathory Luminous
Nos pegan, nos violan, nos asesinan, se nos acusa de mentir, y cuando se dan datos oficiales de que solo el 0,01% de las denuncias son falsas tienes el cuajo de venir a recordar que aun así las hay. No te da vergüenza?
Desmundo Cartes
¡Y este, damas y caballeros, es el problema de la sociedad de hoy!
Como siempre digo: el problema está en la educación.
Cómo pensáis acabar con este tipo de agresiones?, mediante el castigo sesgado y la parcialidad? Y con esto me refiero a la violencia de género, a la política y a cualquier ámbito.
No se trata de incendiar y destruir sino de educar.
Podéis tener vuestra caza de brujas particular hacia los hombres, hacia los políticos corruptos o hacia lo que queráis. Yo sigo teniendo fe en la humanidad y en que algún día la gente no maltratará, no robará, no obrará de manera tan egoísta, no por miedo a ser castigado sino porque inherente, intrínseca y moralmente dirá: esto está mal.
Y venir con la excusa de «hay que hacer algo mientras tanto» es relegar la responsabilidad a otros, es escurrir el bulto, es coger la responsabilidad que tenemos todos, como sociedad y no como individuos, de educar de manera responsable y mirar para otro lado, porque es más cómodo eso que creer que la humanidad puede cambiar con esfuerzo.
Elisa Bathory Luminous
Bonita forma de ignorar que eres un insensible que flipas con cosas que no te tocan. Vienes con tu palabrería as usual y te despides porque ya la cosa no va contigo. Yo te lo vuelvo a preguntar: no te da vergüenza?
Desmundo Cartes
O sea, que por no ser mujer no puedo entenderlo?
Por cierto, no me he despedido.
Elisa Bathory Luminous
Esa es tu línea, para ti es un mal menor que tantísimas mujeres sean maltratadas,  con tal de que algún hombre inocente no vaya a la cárcel?
Ard Ludwig Von Mises
A ver, me voy a cagar en tó. Estoy con amigos, así que voy a ser breve, pero me sigo cagando en tó. Si cada puta vez que sale el tema de la violencia de género tienes que sacar las denuncias falsas, que son poquísimas y ni siquiera sé de una que haya acabado mal, es porque te importa más que un tío pase por la posibilidad de sufrir una pena judicial que la cantidad de mujeres que VIOLAN, MALTRATAN y MATAN, y por tanto tienes un puto problema. Lo siento, Desmundo, ojalá no fuera así, pero estás siendo jodidamente machista. Hala. Y como ya nos conocemos, no eres capaz de reconocer un puto error y vas a responder con más mierda del estilo. Vuelvo a la gente con la que estoy. Buenas noches a ti también.
Desmundo Cartes
Si queréis que me vaya a dormir o simplemente que me vaya, decidlo, porque yo no recuerdo haber dicho que me despido.
Bonita forma de ignorar que eres una moralista autoritaria, Elisa, con opiniones con las que estás en desacuerdo.
Vienes con tu absolutismo indiscutible as usual ignorando la alternativa que propongo y manipulando mis palabras con ese segundo comentario solo porque te parece más cómodo volver a llevar la discusión a tu terreno.
A mí no me da vergüenza debatir las cosas desde todos los puntos de vista, y jamás he dicho ni he ido por la línea de que sea justo dejar que mueran todas las mujeres que mueren: eso me parece ridículo y quien haya entendido eso al leerme me parece que tiene severas deficiencias a la hora de procesar la información escrita —cosa grave.
Mi punto de vista es la mera pregunta de, si para que se haga justicia un sistema permite injusticias, estamos hablando de un proceso legítimo?
Quizás la solución no está en castigar a todos a diestro y siniestro, y lo aconsejable sería educar tanto a hombres como a mujeres para evitar el maltrato.
Por si acaso no ha quedado claro: estoy en contra y me repugna cualquier acción de maltrato, ya sea físico o psicológico, hacía un hombre o hacia una mujer; lo detesto y lo condenó, al igual que condenó cualquier abuso de poder.
La realidad es que estamos criados en una sociedad individualista y selvática, cuando somos animales sociales con lo que ello conlleva.
De ahí no puede salir nada bueno y si no estáis de acuerdo con ello, lo primero es el respeto, que yo en ningún momento he llegado faltando a nadie, Elisa, ojo.
Ard Ludwig Von Mises
Sí, y como somos animales sociales, deberían importar más unos cientos de mujeres muertas que un par de hombres que casi acaban mal.
Desmundo Cartes
Ard, contigo ya hablé esto justamente, no voy a invertir más esfuerzo en ello, porque no sirve para nada y tampoco se puede hablar como personas sin que te alteres y haya faltas de respeto por doquier.
Ard Ludwig Von Mises
Desmundo, se puede. El problema es que siempre defiendes la parte que te interesa dejando muy de lado la racionalidad. Y a partir de cierto punto me toca los cojones. No tiene más historia.
Desmundo Cartes
Parece que no se pueda tener una opinión diferente a la vuestra ni debatir sin que a uno lo llamen hijo de puta; muy tolerante todo, sí.
Y repito: yo cuestiono la legitimidad o, mejor dicho, la justicia de un sistema parcial —reconocido por ti que lo es. Si encuentras en palabras anteriores que yo defienda a una minoría de hombres acusados injustamente y por ello justifique la muerte de todas las mujeres te invito a cenar al Hilton.
No todo es blanco o negro.
Desmundo Cartes
Y no se puede, contigo no, que ya hablé de esto contigo hace tiempo y lo más moderado que soltaste fue hijo de puta.
Y ahora mantengo una conversación con Simone y os metéis los dos, faltándome al respeto porque sí, porque no opináis igual que yo. Y eso es tolerancia? Eso es debatir? Estamos gilipollas?
Llamadme cuando seáis capaces de mantener una discusión con alguien que no opina igual que vosotros sin faltarle al respeto, que sois los dos unos maleducados.
Desmundo Cartes
Relativamente os tengo aprecio, y por eso estoy tolerando esta lluvia de gilipolleces, pero no te confundas: yo no os he faltado al respeto, y vosotros venís exigiendo respeto y comprensión a base de insultos: a otro con hipocresías.
Ard Ludwig Von Mises
Nadie te ha llamado hijo de puta. No vayas de víctima.
Y sí, es parcial porque la sociedad es jodidamente parcial. Y, aun así, la parte que la justicia beneficia sigue saliendo mal parada. Pero, pese a ello, siempre que sale el tema tú siempre mencionas antes las denuncias que no llegan a ningún lado o las que no se hacen.
Desmundo Cartes
Me lo llamaste en la anterior conversación sobre el tema que tuvimos. No voy a pasarla por este chat porque es privada, pero la tengo, haz memoria. Empezaste a insultarme porque se te fue la perola sin que yo te faltase al respeto. Ahora es ir de víctima pedir respeto? Si te jode que te llamen maleducado, sé educado.
Ard Ludwig Von Mises
No será blanco y negro, y admito desde el principio que el sistema no es perfecto. Pero tus prioridades están más que claras. Y defienden más los intereses de tu género que los de la sociedad.
Desmundo Cartes
Todo tu discurso demuestra que no procesas bien la información.
Condeno todos y cada uno de los ataques contra la mujer.
Condeno todos y cada uno de los ataques contra el hombre.
La violencia es violencia se mire desde donde se mire.
Y donde yo estoy intentando decir «hay que educar, hay que trabajar para que esto jamás pase», tú estás poniendo en mi boca «machista que defiende a los hombres antes que a las mujeres».
No defiendo a nadie más que a nadie porque nadie debe ser defendido más que nadie.
Hace años era normal tener esclavos y decapitar personas. Hoy en el mundo desarrollado eso no se hace, independientemente de que sea ilegal, como el maltrato.
El objetivo, como ya he dicho cuatro veces, pero lo repito porque se ve que hay problemas con el mensaje, es que por parte de la sociedad y de cada individuo nazca el mismo rechazo hacia el maltrato que puede haber hacia cortar una cabeza humana.
Eso no lo vas a conseguir con nada excepto educación.
Y tú puedes tener una opinión y yo otra, pero las faltas de respeto están de más.
Ard Ludwig Von Mises
Primero, no viene a cuento «una vez me faltaste al respeto al hablar sobre esto», que aun así no te niego ser capaz de hacerlo cuando alguien se niega a ser racional y me hincha las pelotas. No tiene que ver con esta conversación.
Segundo, sigues sin responder al tema. SIEMPRE que sale este tema, lo prioritario para ti son antes los pocos tíos que han pasado por situaciones de riesgo antes que las cientos de mujeres muertas. No tengas los huevazos de decir que eres imparcial o racional. Lo único que haces es soltar dos mierdas y después excusarte en que se te falta al respeto.
Dejar de lado tantas muertes y maltratos para dar prioridad a un puto caso de denuncia falsa sí que es una puta falta de respeto. No me jodas.
Desmundo Cartes
Madre mía!!! Al final me vas a hacer explicarlo por quinta vez… Con lo eficiente que eres en clase; me estás sorprendiendo hoy. XD
Lo siento pero no puedo irme a dormir si no intento explicarlo por quinta vez de manera más simple para que lo entiendas.
A ver, lo estás poniendo como si solo hubiera dos posiciones: o se defiende a hombres o a mujeres. Bueno, pues ahí va un spoiler: yo no defiendo ni a uno ni a otro. Estoy mostrando que el sistema no es perfecto. Otro spoiler: por mucha ilusión que te haga eso no me convierte en machista, simplemente señalo una falla en el sistema.
Por tanto, y partiendo de la premisa de que el objetivo —al menos mi objetivo— es que esta situación de maltrato no exista en un futuro, hay dos caminos —play a música de fondo alegre típica de explicaciones infantiles de youtube https://youtu.be/hpKXHwbV-dU:
Camino A: Aumentar más y más las penas punitivas hasta que la gente tenga tanto miedo que no haga esas cosas. Problema: la gente siempre encontrará formas nuevas de evadir el sistema o, incluso peor, habrá gente a la que se la sude hasta la pena de muerte; eso ya pasa en EE.UU.. Llamémosle inmunización.
Camino B: Empezar a educar, como se ha hecho en países donde casi no exista la violencia de género. Que nazca del propio individuo un rechazo hacia esos comportamientos. Problema: requiere de más esfuerzo, de un pacto social, y es menos cómodo.
Yo opto por el Camino B. Entiendo que tú lo hagas por el A. Lo que no termina de cuajar es que tú o no entiendes o no respetas que yo opte por un camino diferente al tuyo —música triste infantil de youtube https://youtu.be/sC75aU47GRk.
Desmundo Cartes
Supongo que no hace falta que te explique cuándo escuchar cada link cinco veces, espero.
Ard Ludwig Von Mises
WTF?
Vamos a ver. Lo que tu propones es la típica falacia del falso dilema. Así que para empezar voy a aclarar que yo no estoy diciendo que hagan falta penas más duras y castigadoras, y no sé de dónde te has sacado eso, ni que opine que no haga falta educar. Así que no me vengas con esas mierdas de opción A y B.
Por otro lado, todo el mundo sabe que el sistema no es perfecto. Todo el puto mundo sabe que existen denuncias falsas, y nadie lo niega. Nadie. Pero cuando Ella comparte un enlace que desmiente que haya una gran cantidad de denuncias que son falsas, como una gran cantidad de gente falsamente cree, ya me dirás  exactamente qué aportas al mostrar un enlace que aporta que las hay. Nadie ha dicho que no las haya.
No. Lo que has hecho no ha sido mostrar que «el sistema no es perfecto», porque nadie ha dicho que lo sea en primer lugar. Tú has vuelto a la carga con el tema de las denuncias falsas, como has hecho cada vez que hemos hablado de violencia de género.
Así que no vengas a decirme que has hecho algo inocente porque no tiene sentido. Nadie dice que no haya que educar en este tema. Así que deja de puto decir cosas que te sacas de la manga simplemente porque te interesa…
Desmundo Cartes
Falacia del falso dilema la educación social???? Por lo de blanco o negro??? Si yo estoy proponiendo precisamente opciones!!! Tío, vives en la manida zona de confort. Estás aterrado por el progreso, aunque te escondas en un aura de superprogresismo, porque es impostado, no lo has reflexionado ni cuestionado. Tu papá sociedad te dio esa idea y es una idea que vende…
Ahora sí, me despido. Me fui a dormir hace rato ya. Este que habla es un robot.