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lunes, 13 de junio de 2016

El fútbol no se toca XII


El fútbol no se toca XII
Eva Tacazo

—Y ¿qué propones tú?, a ver.
—Cerrar los estadios un año entero. Un año sin ligas, sin copas…
—Sin abonos…
—¡Pues que se jodan!
—Hombre, yo creo que lo de prohibir es siempre una marcha atrás.
—Pues a veces, detenerse un poco o tirar patrás no es malo.
—¿Sí? ¿Dime un ejemplo?
—¿Eh?
—Un ejemplo de que ir patrás haya sido bueno.
—Pues…
—No lo hay.
—Las artes.
—¿Eh?
—En las artes siempre ocurre. El Renacimiento volvió a establecer los valores estéticos del Clasicismo. Y el Neoclasicismo también. Y así se rechazaba la oscuridad de la Edad Media o del Barroco.
—Mmmm, bueno, también podría yo decirte que es el Barroco el que echa patrás y rechaza el Renacimiento, y así también el Romanticismo con el Neoclasicismo…
—Bueno, es igual. Esto hay que pararlo. ¡Metieron un lanzabengalas! Estamos locos.
—O enfermos.
—Es lo mismo. Nos pegamos, nos rajamos… Es que no va a poder ir uno al fútbol con su hijo a disfrutar una tarde del espectáculo del deporte rey sin miedo a que le abran la cabeza.
—Hombre, si el rey es Joffrey.
—No te cachondees, tío. ¿No viste la imagen del padre con el niño en brazos y levantando la mano pidiendo «A mí no», «Yo no participo de esto», «Dejadme pasar», «No me agredáis»?
—Sí, lo vi. Perdona, es que venía a huevo.
—Es que mucha tolerancia y favor hacia las donaciones de médula, «¡Oh, qué grandes somos!», y fundaciones contra el cáncer, «¡Oh, qué buenos somos!», los Derechos humanos…
—«¡Oh, qué rectos somos!».
—Pues, sí… Y qué hipócritas también.
—…
—Tengo el cuello quemao. Ayer fui al campo con mis padres y tal y caía una que no veas. Y no me puse crema.
—Esto ya está siendo exagerao, cada año peor.
—…
—¿Lo otro? Te lo resumo. Nadie se va meter en lo del fútbol. Bueno, sí, cuatro parches: denuncia a tal, multa a la federación, inspección en el otro…
—Eso son remiendos, apaños… «Oye, que soy el ayuntamiento de nosedónde y necesito refinanciar tanto y tal», ¡ala!, y más deuda pal ayuntamiento… «Oye, que he suspendido dos asignaturas en junio y tal», no pasa ná, dentro de tres semanas recuperación de todo el curso, 8 meses…
—Pues algunos aprueban.
—No seas iluso.
—…
—¿Qué pasó en Roma? Roma prohibió los gladiadores. No había otra forma para quitar la violencia marrana y sangrienta.
—Eso fue porque los que morían eran cristianos y lo prohibió un emperador cristiano. Valentiniano, creo que era. El imperio estaba en decadencia.
—Como nosotros. Estamos enfermos.
—Sí. Pero tampoco sé si esa es la solución. De hecho la violencia se trasladó a otros fueros. Si no de qué seguimos igual… Hay tensión en el ser humano… Algo de esto decía Freud. Y no la canalizamos…
—…
—Creo que había una ley física, ¿no? ¿Transformación de la energía o algo así? La cosa es que si soplo hacia ti y tú pones la mano entonces ¿Qué hace el aire? Se desvía. O, por ejemplo, si doy un golpe en la mesa, ¡plom!, ¿crees que la fuerza ha sido eliminada por la mesa?
—Mmmm, ¿sí?
—Pues no. Se ha transformado, se ha ido un poco por ahí, otro poco por allá… La tensión…
—…
—Mira, si no lo de Muniain y tal. 
—¿El qué?
—Lo de España, lo de De Gea y la prosti…
—¡Ah!, sí… Otra historia. Oí que pasó hace 4 años. No sé, De Gea era un chaval ahí, ¿no?
—Pues, creo que ahora tiene 25…
—Me cuesta creer que abusaran y tal.
—¿En serio? A mí no solo no me cuesta sino que creo que hay muchos más casos pero no salen. De momento.
—Pero es gente joven, con pasta, que puede tenerlo todo y vivir bien…
—Por eso mismo. Están cansaos de lo normal y buscan cosas diferentes. La juventud de hoy es así. Bueno, antes también habría de todo, pero creo que ahora es más común.
—Los jóvenes de hoy están perdidos.
—Puede ser. Pero si fuera así habría que ver la responsabilidad quién la tiene, ¿no? Porque una generación no nace ya así, ¿no?
—De todas formas, no descartes que sea un papelón de la tipa esta, y que no hubiera abuso, solo un caso de prostitución y ya.
—Habrá que ver las pruebas pero tensión había, porque los wasaps ya se han publicado y el otro día De Gea dijo que no conocía a la prosti. Literal.
—¿Esto no será una maniobra de los gabachos para desestabilizar al equipo?

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Para un alma de Ébano


Para un alma de Ébano

Miguel Ángel Jiménez-Velasco Candela



¿Qué hizo a la tormenta no volar los cardos?
¿Qué movió al viento a polinizar el veneno en color y forma?
Como un niño muerto en la orilla al amanecer.
¿Cómo un niño muerto en la orilla al amanecer?
¡Como un niño muerto en la orilla al amanecer!

Y ¿qué queda en mi cabeza?
Un agujero negro de pensamientos, un abismo.
Pensamientos oscuros que me roban el sueño.
Mi sueño ya no es mío, no me pertenece mi propio sueño.
El dueño es el quebradero de cabeza.
Quebradero que inunda mis adentros.
Me invade de oreja a oreja recorriendo mis recovecos,
ennegreciendo de cinismo mis esperanzas,
ocultando el Sol del calor humano a mis semejantes.

A un niño le han arrebatado el Sol, y a mí…
a mí me lo han oscurecido.
Y aun así, cada día se muere una y otra vez nuestra estrella querida.
Y aun así, cada día, el cielo sabe más a tormenta y negrura.
Supongo que alguien
tendrá una linterna…




Que la playa no te lleve…
El niño cielo

Cuando machacamos la belleza de ébano siria…,  ¿en qué momento nos torcimos? Cuando las aguas tienen que llevarse una flor rota…, ¿en qué momento nos torcimos? ¿En qué momento perdimos el alma cuando hacemos de las flores y los árboles ceniza?
Seguro que hubo un  momento en que no había fronteras dibujadas en esta tierra de estúpidos colores. Seguro que hubo un momento en que no se miraban los colores.
En ese momento se miraba la flor, se olía la flor, se veía su vida...
Luego llegó un momento en que lo jodimos todo, en que las flores ya no respiraban, en que las flores ya no servían, así que las convertimos en negro humo. Y eso es lo que hemos respirado durante años: negro humo, negra alma. Y ahora negros como somos sólo vemos lo negro, solo vemos la muerte, y sólo hacemos muerte.
Y no nos avergüenza.
Fue cuando empezó el tiempo del mercado.
Empezó la borrachera del animal. Y el animal se comió a la persona y la cosa desplazó a la persona… La cosa creó otras cosas. Y la flor tenía que morir en un rincón oscuro, cerrado por llave animal.
Fue cuando las negras manos servían para romper. Y estuvimos rompiendo hasta hoy, cuando las negras manos asesinas entierran una flor viva.
Me gustaría que las lágrimas que llueven ahora mismo en mi mano pudieran devolver el alma a esa flor, a ese camino de flores sirias que están respirando ciegas mientras almas negras le empujan, le rompen, le condenan a ese rincón oscuro cerrado por llave animal.
Me gustaría que el tiempo del mercado acabara. Me gustaría que pudiéramos oler la flor otra vez. Me gustaría que el aire se llevara el humo negro. Me gustaría que la playa trajera vida, y no al revés. Me gustaría que el tiempo supiera volver.