domingo, 13 de marzo de 2016

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El aprendiz y el niño cielo

Simone de Lauvoir
 http://www.lasexta.com/clipping/2016/03/04/00685/30.jpg

Desmundo Cartes

Juicio por denuncia falsa…
Simone de Lauvoir
Sigue siendo un 0,01%.
Desmundo Cartes
Sí, sí, pero las hay.
Simone de Lauvoir
Ah, sin contar la cantidad de mujeres que ni siquiera denuncian.
Desmundo Cartes
Entonces, según tú —y es una mera pregunta—, el hecho de que se condene a individuos inocentes a la cárcel es un mal menor compensado por la cantidad de individuos culpables que se encarcelan, verdad?
Es decir, el fin justifica los medios.
Simone de Lauvoir
Teniendo en cuenta que el año pasado murieron 64 mujeres por violencia de género y 11 en lo que llevamos de año, 612 desde 2007, el hecho de que se castigue o encarcele a una persona que puede ser inocente es un mal menor —en cualquier momento se puede demostrar su inocencia—, pues se puede mejorar el dictamen de una pena, pero la vida no se puede recobrar.
Elisa Bathory Luminous
Nos pegan, nos violan, nos asesinan, se nos acusa de mentir, y cuando se dan datos oficiales de que solo el 0,01% de las denuncias son falsas tienes el cuajo de venir a recordar que aun así las hay. No te da vergüenza?
Desmundo Cartes
¡Y este, damas y caballeros, es el problema de la sociedad de hoy!
Como siempre digo: el problema está en la educación.
Cómo pensáis acabar con este tipo de agresiones?, mediante el castigo sesgado y la parcialidad? Y con esto me refiero a la violencia de género, a la política y a cualquier ámbito.
No se trata de incendiar y destruir sino de educar.
Podéis tener vuestra caza de brujas particular hacia los hombres, hacia los políticos corruptos o hacia lo que queráis. Yo sigo teniendo fe en la humanidad y en que algún día la gente no maltratará, no robará, no obrará de manera tan egoísta, no por miedo a ser castigado sino porque inherente, intrínseca y moralmente dirá: esto está mal.
Y venir con la excusa de «hay que hacer algo mientras tanto» es relegar la responsabilidad a otros, es escurrir el bulto, es coger la responsabilidad que tenemos todos, como sociedad y no como individuos, de educar de manera responsable y mirar para otro lado, porque es más cómodo eso que creer que la humanidad puede cambiar con esfuerzo.
Elisa Bathory Luminous
Bonita forma de ignorar que eres un insensible que flipas con cosas que no te tocan. Vienes con tu palabrería as usual y te despides porque ya la cosa no va contigo. Yo te lo vuelvo a preguntar: no te da vergüenza?
Desmundo Cartes
O sea, que por no ser mujer no puedo entenderlo?
Por cierto, no me he despedido.
Elisa Bathory Luminous
Esa es tu línea, para ti es un mal menor que tantísimas mujeres sean maltratadas,  con tal de que algún hombre inocente no vaya a la cárcel?
Ard Ludwig Von Mises
A ver, me voy a cagar en tó. Estoy con amigos, así que voy a ser breve, pero me sigo cagando en tó. Si cada puta vez que sale el tema de la violencia de género tienes que sacar las denuncias falsas, que son poquísimas y ni siquiera sé de una que haya acabado mal, es porque te importa más que un tío pase por la posibilidad de sufrir una pena judicial que la cantidad de mujeres que VIOLAN, MALTRATAN y MATAN, y por tanto tienes un puto problema. Lo siento, Desmundo, ojalá no fuera así, pero estás siendo jodidamente machista. Hala. Y como ya nos conocemos, no eres capaz de reconocer un puto error y vas a responder con más mierda del estilo. Vuelvo a la gente con la que estoy. Buenas noches a ti también.
Desmundo Cartes
Si queréis que me vaya a dormir o simplemente que me vaya, decidlo, porque yo no recuerdo haber dicho que me despido.
Bonita forma de ignorar que eres una moralista autoritaria, Elisa, con opiniones con las que estás en desacuerdo.
Vienes con tu absolutismo indiscutible as usual ignorando la alternativa que propongo y manipulando mis palabras con ese segundo comentario solo porque te parece más cómodo volver a llevar la discusión a tu terreno.
A mí no me da vergüenza debatir las cosas desde todos los puntos de vista, y jamás he dicho ni he ido por la línea de que sea justo dejar que mueran todas las mujeres que mueren: eso me parece ridículo y quien haya entendido eso al leerme me parece que tiene severas deficiencias a la hora de procesar la información escrita —cosa grave.
Mi punto de vista es la mera pregunta de, si para que se haga justicia un sistema permite injusticias, estamos hablando de un proceso legítimo?
Quizás la solución no está en castigar a todos a diestro y siniestro, y lo aconsejable sería educar tanto a hombres como a mujeres para evitar el maltrato.
Por si acaso no ha quedado claro: estoy en contra y me repugna cualquier acción de maltrato, ya sea físico o psicológico, hacía un hombre o hacia una mujer; lo detesto y lo condenó, al igual que condenó cualquier abuso de poder.
La realidad es que estamos criados en una sociedad individualista y selvática, cuando somos animales sociales con lo que ello conlleva.
De ahí no puede salir nada bueno y si no estáis de acuerdo con ello, lo primero es el respeto, que yo en ningún momento he llegado faltando a nadie, Elisa, ojo.
Ard Ludwig Von Mises
Sí, y como somos animales sociales, deberían importar más unos cientos de mujeres muertas que un par de hombres que casi acaban mal.
Desmundo Cartes
Ard, contigo ya hablé esto justamente, no voy a invertir más esfuerzo en ello, porque no sirve para nada y tampoco se puede hablar como personas sin que te alteres y haya faltas de respeto por doquier.
Ard Ludwig Von Mises
Desmundo, se puede. El problema es que siempre defiendes la parte que te interesa dejando muy de lado la racionalidad. Y a partir de cierto punto me toca los cojones. No tiene más historia.
Desmundo Cartes
Parece que no se pueda tener una opinión diferente a la vuestra ni debatir sin que a uno lo llamen hijo de puta; muy tolerante todo, sí.
Y repito: yo cuestiono la legitimidad o, mejor dicho, la justicia de un sistema parcial —reconocido por ti que lo es. Si encuentras en palabras anteriores que yo defienda a una minoría de hombres acusados injustamente y por ello justifique la muerte de todas las mujeres te invito a cenar al Hilton.
No todo es blanco o negro.
Desmundo Cartes
Y no se puede, contigo no, que ya hablé de esto contigo hace tiempo y lo más moderado que soltaste fue hijo de puta.
Y ahora mantengo una conversación con Simone y os metéis los dos, faltándome al respeto porque sí, porque no opináis igual que yo. Y eso es tolerancia? Eso es debatir? Estamos gilipollas?
Llamadme cuando seáis capaces de mantener una discusión con alguien que no opina igual que vosotros sin faltarle al respeto, que sois los dos unos maleducados.
Desmundo Cartes
Relativamente os tengo aprecio, y por eso estoy tolerando esta lluvia de gilipolleces, pero no te confundas: yo no os he faltado al respeto, y vosotros venís exigiendo respeto y comprensión a base de insultos: a otro con hipocresías.
Ard Ludwig Von Mises
Nadie te ha llamado hijo de puta. No vayas de víctima.
Y sí, es parcial porque la sociedad es jodidamente parcial. Y, aun así, la parte que la justicia beneficia sigue saliendo mal parada. Pero, pese a ello, siempre que sale el tema tú siempre mencionas antes las denuncias que no llegan a ningún lado o las que no se hacen.
Desmundo Cartes
Me lo llamaste en la anterior conversación sobre el tema que tuvimos. No voy a pasarla por este chat porque es privada, pero la tengo, haz memoria. Empezaste a insultarme porque se te fue la perola sin que yo te faltase al respeto. Ahora es ir de víctima pedir respeto? Si te jode que te llamen maleducado, sé educado.
Ard Ludwig Von Mises
No será blanco y negro, y admito desde el principio que el sistema no es perfecto. Pero tus prioridades están más que claras. Y defienden más los intereses de tu género que los de la sociedad.
Desmundo Cartes
Todo tu discurso demuestra que no procesas bien la información.
Condeno todos y cada uno de los ataques contra la mujer.
Condeno todos y cada uno de los ataques contra el hombre.
La violencia es violencia se mire desde donde se mire.
Y donde yo estoy intentando decir «hay que educar, hay que trabajar para que esto jamás pase», tú estás poniendo en mi boca «machista que defiende a los hombres antes que a las mujeres».
No defiendo a nadie más que a nadie porque nadie debe ser defendido más que nadie.
Hace años era normal tener esclavos y decapitar personas. Hoy en el mundo desarrollado eso no se hace, independientemente de que sea ilegal, como el maltrato.
El objetivo, como ya he dicho cuatro veces, pero lo repito porque se ve que hay problemas con el mensaje, es que por parte de la sociedad y de cada individuo nazca el mismo rechazo hacia el maltrato que puede haber hacia cortar una cabeza humana.
Eso no lo vas a conseguir con nada excepto educación.
Y tú puedes tener una opinión y yo otra, pero las faltas de respeto están de más.
Ard Ludwig Von Mises
Primero, no viene a cuento «una vez me faltaste al respeto al hablar sobre esto», que aun así no te niego ser capaz de hacerlo cuando alguien se niega a ser racional y me hincha las pelotas. No tiene que ver con esta conversación.
Segundo, sigues sin responder al tema. SIEMPRE que sale este tema, lo prioritario para ti son antes los pocos tíos que han pasado por situaciones de riesgo antes que las cientos de mujeres muertas. No tengas los huevazos de decir que eres imparcial o racional. Lo único que haces es soltar dos mierdas y después excusarte en que se te falta al respeto.
Dejar de lado tantas muertes y maltratos para dar prioridad a un puto caso de denuncia falsa sí que es una puta falta de respeto. No me jodas.
Desmundo Cartes
Madre mía!!! Al final me vas a hacer explicarlo por quinta vez… Con lo eficiente que eres en clase; me estás sorprendiendo hoy. XD
Lo siento pero no puedo irme a dormir si no intento explicarlo por quinta vez de manera más simple para que lo entiendas.
A ver, lo estás poniendo como si solo hubiera dos posiciones: o se defiende a hombres o a mujeres. Bueno, pues ahí va un spoiler: yo no defiendo ni a uno ni a otro. Estoy mostrando que el sistema no es perfecto. Otro spoiler: por mucha ilusión que te haga eso no me convierte en machista, simplemente señalo una falla en el sistema.
Por tanto, y partiendo de la premisa de que el objetivo —al menos mi objetivo— es que esta situación de maltrato no exista en un futuro, hay dos caminos —play a música de fondo alegre típica de explicaciones infantiles de youtube https://youtu.be/hpKXHwbV-dU:
Camino A: Aumentar más y más las penas punitivas hasta que la gente tenga tanto miedo que no haga esas cosas. Problema: la gente siempre encontrará formas nuevas de evadir el sistema o, incluso peor, habrá gente a la que se la sude hasta la pena de muerte; eso ya pasa en EE.UU.. Llamémosle inmunización.
Camino B: Empezar a educar, como se ha hecho en países donde casi no exista la violencia de género. Que nazca del propio individuo un rechazo hacia esos comportamientos. Problema: requiere de más esfuerzo, de un pacto social, y es menos cómodo.
Yo opto por el Camino B. Entiendo que tú lo hagas por el A. Lo que no termina de cuajar es que tú o no entiendes o no respetas que yo opte por un camino diferente al tuyo —música triste infantil de youtube https://youtu.be/sC75aU47GRk.
Desmundo Cartes
Supongo que no hace falta que te explique cuándo escuchar cada link cinco veces, espero.
Ard Ludwig Von Mises
WTF?
Vamos a ver. Lo que tu propones es la típica falacia del falso dilema. Así que para empezar voy a aclarar que yo no estoy diciendo que hagan falta penas más duras y castigadoras, y no sé de dónde te has sacado eso, ni que opine que no haga falta educar. Así que no me vengas con esas mierdas de opción A y B.
Por otro lado, todo el mundo sabe que el sistema no es perfecto. Todo el puto mundo sabe que existen denuncias falsas, y nadie lo niega. Nadie. Pero cuando Ella comparte un enlace que desmiente que haya una gran cantidad de denuncias que son falsas, como una gran cantidad de gente falsamente cree, ya me dirás  exactamente qué aportas al mostrar un enlace que aporta que las hay. Nadie ha dicho que no las haya.
No. Lo que has hecho no ha sido mostrar que «el sistema no es perfecto», porque nadie ha dicho que lo sea en primer lugar. Tú has vuelto a la carga con el tema de las denuncias falsas, como has hecho cada vez que hemos hablado de violencia de género.
Así que no vengas a decirme que has hecho algo inocente porque no tiene sentido. Nadie dice que no haya que educar en este tema. Así que deja de puto decir cosas que te sacas de la manga simplemente porque te interesa…
Desmundo Cartes
Falacia del falso dilema la educación social???? Por lo de blanco o negro??? Si yo estoy proponiendo precisamente opciones!!! Tío, vives en la manida zona de confort. Estás aterrado por el progreso, aunque te escondas en un aura de superprogresismo, porque es impostado, no lo has reflexionado ni cuestionado. Tu papá sociedad te dio esa idea y es una idea que vende…
Ahora sí, me despido. Me fui a dormir hace rato ya. Este que habla es un robot.

jueves, 3 de marzo de 2016

Hipercorrecciones sociales


Hipercorrecciones sociales
La niña agua

La hipercorrección —o también ultracorrección o sobrecorrección— es un fenómeno por el cual, ante una insidiosa y exagerada búsqueda de elevada cultura, uno decide cambiar un término lingüístico estándar por otro superior, al creer que aquel estándar es erróneo o equivocado. Tratando de corregir, lo que producimos pues es una incorrección real. Un ejemplo práctico: «a la alza» (expresión copiada de «a la baja», sin tener en cuenta que, aunque femenina, la palabra «alza» comienza con «a» tónica, como «agua» o «arma», y debería ser masculina, o sea, «al alza». Más: «Bilbado» por «Bilbao», «flaccidez» por la correcta «flacidez», «inicialización» por «inicio», «ejercitar» por «ejercer». Básicamente se llama hablar mal, pero no por ignorancia, lo cual sería disculpable en todos los casos, sino por pretenciosos, ostentosos, arrogantes, fanfarrones, vanidosos, provocadores, irreverentes, por no detenernos a pensar o buscar la forma correcta. Hay muchas razones; marque su casilla.
Pero, dado que el lenguaje no es más que una manifestación de lo que somos, una expresión social, con esta premisa podemos observar hipercorrecciones más allá del lenguaje.
En primer lugar, y relacionado directamente con el lenguaje, pasamos de golpear con regla en la mano a un niño por equivocarse escribiendo a no contar la ortografía en ninguna asignatura de la hasta hoy Selectividad, a excepción de Castellano. No hace falta golpear a personas para aprender —conductismo inoperante—, pero escribir lo hacemos en todas las asignaturas, no solo en una. Desde luego no me imagino a un profesor de Literatura, por ejemplo, permitiendo impunemente que un alumno escriba que el Renacimiento duró hasta el siglo XIX, aunque sea una cuestión de circunscripción histórica.
Somos un pueblo que pasó de asesinar por la espalda en las cárceles con el famoso «paseíllo» a tener televisión gratis en la trena. No sería una ultracorrección si también los hospitales dispusieran de televisión gratis, aunque solo fuera durante unas horas —y, por evitar que alguien pueda usar esta verdad para acusarme de demagogia si sigo argumentando, voy a dejarlo aquí.
Hasta hace bien poco éramos una comunidad altamente machista. Sin embargo, gracias al esfuerzo de hombres y sobre todo mujeres, vamos desencadenándonos de ese poso atávico que degenera en violencia. Ahora bien, resulta que en los últimos tiempos cualquier hombre que insulte a una mujer —no por ser mujer— es considerado, señalado e insultado también como machista. Es el recurso fácil y generalizado con el que se suele defender una mujer. Si dices que una mujer es una vaga, o que es lenta, o que…; un hombre hace mal su trabajo y no pasa nada, pero en el caso de una mujer es machismo, patriarcado opresor, tiranía del varón, etc..
Todavía recuerdo cuando un alumno recibía clase de una materia a cargo de un especialista. Sin embargo, esta profesión ha caído tan bajo que ya no es necesario tener un título que acredite conocimientos de Química o de Música, solo basta con saber enseñar Química o Música —y contar con un libro de texto al que ajustarse. El otro día en la página de la Consejería de educación se solicitaba profesor de Música y Plástica, y los requisitos solicitados eran el B1 de inglés y en titulación rezaba «Cualquiera» (cita literal, no pongo el enlace porque son datos que entran y salen).
Desde hace mucho nos hemos quejado de la intromisión o profanación eclesiástica en nuestra vida común y mortal. Ahora que gozamos de libertades y leyes que nos protegen para decidir y disentir, en lugar que quedarnos ahí, damos varios pasos al frente, con actitud combativa, y entramos en una iglesia desnudos e invadimos su «cuerpo» al grito de «Al Vaticano, régimen clitoriano», y lo aplaudimos en redes sociales. Devolvemos una profanación con otro sacrilegio.
No tenemos botón pausa.

jueves, 25 de febrero de 2016

Miedo


Miedo
Eva Tacazo

—¿Qué te parece la letra? La he compuesto esta mañana, mientras guardaba la compra… Soy un máquina.
—Y ¿el título?
—Mmmm, estoy entre «Hipertrófiame el cacas» o «Nuevo evangelio blanquecino».
—Ya…
—No pongas esa cara, es lo que se lleva ahora.
—¿El qué?
—Nada, déjalo… Por cierto, Trump ha ganado en Nevada.
—En Nevada y en Tormenta y en Huracán. El mundo se va a tomar por culo.
—No te pases, tía.
—¿Qué no?
—De momento lleva tres victorias y poco más.
—¡Yo flipo! Recuerdo que pensaba que era un…, un payaso más. Y mira ahora.
—Lo mismo pensaron algunos de Podemos.
—Ahora creo que los payasos son los que le votan.
—¡Eh! Sin insultar.
—Si tú no votas en América.
—Te pueden escuchar, tía, baja el tonillo… Y ¡echa más pipas!
—A ver si compras tú algún día unas patatitas o algo y no parecemos pobres.
—No sé yo si con unas patatitas salimos de pobres.
—¡Bueno, bueno! No te pongas trágico, tú, que tú eres clase media, ¿eh?
—¿Clase media? ¿Qué dices? Clase media lo fui, clase media lo fueron los míos. Pero eso se acabó, murió…, y no volverá.
—1700€ son clase media.
—Mira, bonita, deja que te explique algo: los criterios para resintonizar la especie social son partidistas.
—Y victimistas.
—De víctima nada. Y no te pases que me cabreo y me largo.
—Soooo.
—No. Es que ironías y sarcasmo con eso poco, que para mí es muy serio… Para Podemos soy rico, ¿comprendes? Pero si miras mis cuentas llego cada fin de mes justito.
—Pues imagina yo, que no llego a 1000€.
—Ya, pero es que esto de la economía doméstica no es solo lo que entra. La economía de una casa es lo que entra menos lo que sale. Y tú ni hipoteca ni seguros, ni coche ni seguros, ni colegios de niños ni sus gastos médicos, que ya te digo que puedes flipar, ni gasolina para el curro, y ni luz ni agua porque vives con tus padres… ¡Y eso son solo los gastos fijos!
—¡Quietooooo! Para empezar yo colaboro con luz y agua de mis padres. Y yo con esta mierda de sueldo, como comprenderás, no puedo ni casarme, ni comprar un piso, ni pagar un coche, ni tener hijos… No puedo ni ir a la gasolinera. Solo las conozco por los anuncios de la tele.
—Mejor, así te ahorras las putas promociones de tarjetas que estoy hasta los huevos.
—¿Ahora quién ironiza?
—A ver, es un decir. Que sí, que estás peor… Pero yo tampoco estoy bien, coño. Trabajo más para estar jodido igualmente. Y si me pusiera a currar dos horas más al día entonces ganaría más para vivir mejor; pero, claro, entonces no tendría tiempo para descansar, me estresaría más y necesitaría gastar dinero en médicos o poner una cuidadora para que cuide de mis hijos esas dos horas o los llevaría a clases de algo… Conclusión: no hay salida. Soy un esclavo.
—San Agustín, tío, San Agustín.
—¿Adónde?
—¿Cómo que adónde? Muerto, analfabeto, desde hace siglos…
—¡Que yo creía que era un amigo tuyo que venía por ahí!
—…
—Pues que te quede claro que yo de clase media nada, ¡clase baja!
—Vale. Y ¿entonces qué soy yo?
—Tú también, chica. Pero dentro de la clase baja yo soy alta, ¿comprendes?
—Entonces ¿quién es clase media?
—Yo diría que médicos, directores de banco, jueces… Yo qué sé. Tira parriba.
—¿Esos son ricos, tío?
—¿Ricos? ¡Eran! Eran ricos. Digamos que los de antes, los que antes, digo, eran clase alta-baja, ahora han bajado a clase media, ¿comprendes? Y ya para clase alta están los de la bolsa, los de los ordenadores y grandes empresarios.
—Algo así como que España ya no es primermundista, ¿verdad?
—Pues mira, buen paralelismo.
—…
—Y lo importante es no ser un egódoxa y asumirlo con dignidad. Las dos cosas cosas.
—Si te oye a ti ahora uno que esté en el paro o un patriota te aostia.
—Oye, perdona, a ver si ahora tengo que ocultar que tengo trabajo.
—Pues hay gente que lo hace. El otra día Dieguito, ¿te acuerdas?, pues nos encontramos a un amigo suyo de la universidad en paro y el tío le dijo que también estaba en paro.
—¿Dieguito?
—Sí.
—¡Qué cabrón!
—Por no ofenderle, dijo.
—…
—…
—¡No somos nadie!
—¡Tío, eso es de abuelas!
—Estoy envejeciendo con tanto exceso de realidad. Necesito peyote o algo así, te lo juro.
—Pues tendrás que cruzar el charco. En la peli de Los Doors se van al desierto a tomarlo, no sé si de Nevada o…
—Calla, calla, que me has recordado a Trump.
—¡Lagarto, lagarto!
—Ahora la abuela eres tú.
—…
—En Estados Unidos tenemos una cara radical y en España otra contraria, pero igual de radical en auge. En Alemania e Inglaterra se levantan como los de Estados Unidos.
—Sí, sí. En Francia, mira Le Pen.
—Y Grecia y Portugal como España… Hay demasiada tensión a ambos lados.
—Y mucho miedo ciudadano. Sin el miedo yo creo que partidos como los de Le Pen o Podemos jamás existirían.
—También tenemos a Hilary Clinton, podría ser la primera presi de Estados Unidos.
—Los partidos políticos solo son el medio por el que canalizar ese miedo.
—En Estados Unidos están rumoreando que Hilary es lesbiana.
—Ya están los gringos oliendo braguetas para destruir…
—Y ¿qué coño importará eso? ¿Ser lesbiana te hace peor política?
—Se asocia con adúltera, y los de Trump lo saben.
—¿Les dan miedo las lesbianas?
—Para un conservador indeciso puede ser suficiente para decantarle.
—¡Oh, claro, lo olvidaba, choca contra los valores culturales tan puros y limpios de los gringos! ¡Hipócritas!
—Bueno, Trump es racista, y eso se asocia también con machismo…
—Intolerancia.
—Miedo. Está todo ligado. El machismo es miedo, el racismo es miedo…
—¡Ese lo que es es un hijo de p…a!
—Oye, chavalita…
—¿Sí, qué?
—Que te estoy escuchando ya un rato rajar porque tengo orejas, y ya te vale. ¿Sabes algo de su madre que no sepamos?
—¿Lo ves? Te dije que no chillaras.
—Pues el simple hecho de haberle parido, ¿vale?
—¡Ah, vale! Ya sabía yo que no te referías al sentido estricto de la palabra p…a.

viernes, 12 de febrero de 2016

Americanadas III: ¿Dónde coño estoy y qué era ese disparo?


Americanadas III: ¿Dónde coño estoy y qué era ese disparo?
El niño cielo

—Para comedias, Star wars, ¡eso sí que es una comedia!
—Hombre, tanto como comedia no diría yo, ni creo que nadie. Solo tú, de hecho.
—Y ¿los diálogos de R2D2 con C3PO? Y ¿Han Solo? Y ¿Chuy?
—Chuy no dialoga.
—¡No habla…! Perdón, ¡no entendemos su idioma! Pero y ¿su feedback? ¿Eh?
—Lo que tú digas, pero no te quedes con eso, hombre. El género no es comedia.
—En… dos horas lo veremos. Mantengo que Lucas en realidad es un comediógrafo, pero se oculta bajo la ficción y la aventura.
—No se miente cuando se dice que todos los seguidores de esta saga sois frikis.
—Ya. Y tú estás aquí en la cola del cine viendo escaparates, ¡no te jode!
—La verdad es que hay un grupete ahí de chicas que ya te digo… ¡Que yo vengo por que hay que venir. Yo no soy como tú!
—¡Que te den!
—Oye, ¿dónde se ha metido el Forúnculo? Está tardando ya…
—¡A saber! Rebuscando en las meninges de algún autolítico.
—Mira, ahí viene.
—¿Qué pasa chicos? Vaya cola, ¿no?
—¡Chss! Y aquí llevamos media hora, y tú ¿qué?
—Tranquilos. Que no he podido antes. Ya sé que llego tarde.
—Pues, rajábamos de ti.
—Para variar.
—Este decía que ya estarías explicando en la frutería lo de las células madre de los champiñones.
—¡Muy gracioso!
—Oye, perdona, la cola…
—Que sí, que sí… ¡Joder con la chavala! Ya sé que la cola avanza. No puede uno ni dialogar dis-ten-di-do.
—Pues la chavala está buena.
—Chsss. ¡Que os va a oír!
—¡Pues eso quiero, que me oiga…!
—Discutíamos porque dice este que Lucas es en realidad comediógrafo. ¿Qué opina un galeno como tú?
—¿Comedia?
—¿Lo ves?
—Que sí… Es un nuevo Aristófanes, mezclado con Borges.
—Bueno, me río un poco con Solo y los robots, pero ¿comedia?
—¿Lo ves tú? Se ríe.
—Mirad ese cartel… Aquel. Will Smith hace del doctor Omalu.
—¿Concussion se llama la peli? ¿Qué es eso?
—Conmoción cerebral. Lo del médico es muy interesante.
—Sí, claro. ¡Sois muy interesantes!, sobre todo cuando escribís, que no se entiende una mierda… Años de carrera pa escribir así las recetas.
—Tío, eso son chorradas… Bueno, pues que ese médico ha puesto en jaque a televisiones, empresas de publicidad, managers deportivos, equipos de fútbol americano, inversores, en fin, todo lo que gira alrededor de la NFL.
—¡Oh, sí, un médico ha hecho todo eso! ¡Más que un avión terrorista en 2001!
—Tío, déjate de ser un enterao y déjale hablar… Cuenta, cuenta, que a mí las conspiranoyas me alucinan.
—Nada, ya está. Falta ver cómo acaba todo esto.
—Pero ¿qué hizo?
—¡Ah! Se me olvidaba. El caso es que…
—Psss. La… cola.
—Oye, tía, no me toques los…
—¡Cállate, tío! ¿Qué te pasa?
—No te preocupes, va borracho.
—¿Qué dices de borracho? Oye, tú, estamos charlando. La fila no se va a ir…
—¡Deja a la chica ya!
—Se cree esta que por tener ese par me voy a callar.
—Chsss. Cállate.
—Hum.
—Decías que ese médico…
—Sí… El tipo descubrió que de manera directa el fútbol americano influye en daños muy severos al cerebro. Digamos que puede provocar suicidios.
—¡Joder!
—Ahora ¿lo entiendes?
—Ya ves. Un médico que…
—Neurólogo.
—Eso.
—Un neurólogo que sería atacado primero por la propia NFL, que mueve una pasta gansa con eso de la publicidad y contratos y tal. Abogados, publicistas, periodistas…, todos pagados para quitarse de en medio al bueno del médico que amenaza el «star system» de los jugadores y de la liga. Porque los jugadores empezarían a acojonarse… De hecho ha habido varios jugadores que en la plenitud de su carrera han abandonado: Patrick Willis, de 30 años, Jason Worilds, de 27, y Jake Locker, de 26.
—¿Acojonarse, has dicho? Pero ¿tú te crees que con lo que ganan iban a acojonarse? Esos lo han dajao vete tú a saber por qué. Tú pon en una mano un riesgo de salud, yo qué sé, como el tabaco, y en la otra 10 millones de dólares... ¡No me jodas! Además que esos tíos ni piensan, si casi no tienen estudios.
—De eso nada. Patrick Willis jugaba en el mismo equipo que Chris Borland, de 23, que fue el primer jugador en abrir la boca sobre el tema y en dejar de jugar hace unos años. ¿Crees que es una coincidencia…? Los estudios de Omalu observan que los golpes en la vida media de un jugador de alto nivel son similares a accidentes de tráfico leves. ¿Sabes los golpes semanales que puede tener un jugador? Entreno, partido, entreno, partido… Imagínate cuántos golpes en tu coche pueden ser… Pues el tío estudió a un jugador en sus 15 años jugando y equivalía a veinticinco mil accidentes de tráfico leves. Y luego una universidad realizó más estudios de los cerebros de otros jugadores fallecidos.
—Rebuscando en las meninges…
—Casi ninguno pasa de los 50 años de vida. Ataques al corazón, suicidios… Lo interesante fue cuando 2 de ellos se suicidaron disparándose en el pecho.
—¡Eso no lo hace nadie!
—Exacto. Era para que pudieran examinar sus cerebros porque sabían que algo iba muy mal y ya habían oído las denuncias de Omalu.
—Y, si está tan claro, ¿por qué nadie se entera o por qué no se hace nada?
—Se está haciendo. Se está intentando.
—Eso no es nada.
—Tío, el médico lucha solo contra América. ¿Sabes lo que eso supone? Son los inventores del marketing, han asesinado a cuatro presidentes, que sepamos, en su historia de la democracia, y taparon el asesinato conspiranoide de Kennedy. ¡Es América, tío!
—Mira: la esperanza de vida media de ese país está en 76 años, y la de los jugadores de NFL, 56.
—Sí, pero no es lo mismo esperanza de vida que vida media.
—A mitad de este año el Centro Médico de Boston, que se encarga de estudiar cerebros de ex jugadores fallecidos, informó de que 87 de 91 cerebros tenían CTE.
—¿El qué?
—Encefalopatía traumática crónica.
—Con ese nombre es normal que se asusten, tío, y se suiciden. Ponedle…, yo qué sé, dolor de cabeza agudo…
—¡Igualito!
—No me jodas. Yo oigo celopatía reumática de esa y… ¿Has pensao que igual se suicidaban por no aguantar a su mujer? A veces pasa.
—Provoca demencia, pérdida de memoria, depresión, agresividad, confusión… Deterioro cognitivo. Compáralo con el Boxeo, y esto lo sabemos desde hace tiempo ya: golpes reiterados en el hígado, por ejemplo, son sumamente dañinos. Y en la cabeza… Pues ¿lo mismo en la cabeza qué crees que va a provocar…? El caso más conocido en boxeo es Alí. Temprano y gravísimo Parkinson. Solo se explica por los pequeños traumatismos secundarios.
—Pero el Parkinson puede deberse a otras cosas, y esto también. No es definitivo.
—Sí. El Parkinson se debe a la destrucción de la sustancia nigra en los ganglios basales. Pero el caso de Alí es obvio. Blanco y en botella… Todo depende de dónde sean los golpes. Un simple accidente de tráfico puede provocar desde cambio de personalidad a deterioro cognitivo… Mira: el año pasado tuvimos una paciente, Andrea: accidente en bici muy grave hace diez años, varios TAC… ¿Qué había?: empobrecimiento ideatorio y emocional. Clínicamente olía a orgánico. Al volver a estudiar la resonancia con exhaustividad se apreciaron daños axonales en varias áreas que explicaban los síntomas.
—Te juro que lo intento pero no me entero de ná. ¿Qué idioma habláis los facultativos? Hay que sacarse por lo menos un C1 pa pillar algo.
—Lo que quiero decir es que igual que un traumatismo grave, como el accidente de la niña, puede dar una imagen patológica años más tarde, imagínate entonces muchos traumatismos, o sea, golpes, en este caso, repetidos durante años.
—…
—Por eso me alegro de ver este tipo de películas. Es necesario que sepamos la verdad en cuestiones de salud. Y luego el que quiera matarse que se mate. Pero sepamos la verdad.
—¡Joder! Solo la NFL puede tapar estas cosas.
—América.
—América.


jueves, 11 de febrero de 2016

El gen esclavista


El gen esclavista
Dante


Las estampidas de los pasos del gigante son cada vez más brutas,
el progreso avanza, pero nosotros nos quedaremos atrás.

La carrera es cada vez más violenta, rápida. Competencia perfecta.
Alguien mejor que tú, mejor que yo, mejor que todos nosotros.

Son nuestro enemigo. No es ninguna “inteligencia artificial”.
Es lo nuevo “natural” al extremo de su perfección y posibilidades.

En unas décadas seremos los parias, criaturas arcaicas despreciadas por los perfectos hijos del futuro. Pero no sé si ellos serán humanos, como también dudo de la “conejidad” del conejo fosforescente —que ya, por cierto, existe.

En un futuro muy cercano, los humanos serán tratados como mercancía: pagarás por la inteligencia, la altura y la salud de tu hijo. Será mejor que pagues, aunque te cueste un ojo de la cara. Aligera tu cuenta bancaria, o te quedarás atrás y no podrás competir.

Yo, por mi parte, en cuanto empiece todo esto, me iré a una choza bien apartada allá por Finlandia, Wyoming o El Tíbet. Aún no lo sé. Pero me iré lejos, tengo miedo del futuro.

martes, 19 de enero de 2016

La verdadera función de los medios de comunicación


La verdadera función de los medios de comunicación
Carlos Elola Martínez, alumno de 2º Bachillerato

¿Tenemos libertad? No son solo los medios de comunicación los que nos hacen estar delante de un televisor con la intención de crear distracción, de que no pensemos en lo que somos o seremos. “La mejor manera de evitar que un prisionero escape, es asegurarse que nunca sepa que está en prisión”, Dostoyevski; o “La dictadura perfecta es aquella que aparenta no serla”, Octavo Paz, premio Nobel de Literatura. ¿Somos quizá víctimas o títeres de una sinarquía?
Sí, somos sus marionetas, ya que piensan por nosotros, deciden lo que está bien por nosotros, nos hacen creer que tenemos libertad, ¿libertad? Sí, pero dentro de sus fronteras. La función actual de los medios de comunicación es que no veamos más allá de los bastidores, de los muñecos que salen en la tele —animados y no animados— que a su vez siguen un guión para que no caigamos nunca en que estamos entre rejas, con la intención de ser víctimas de un atontamiento colectivo. La única tarea importante a la que un hombre debería dedicar toda su vida es a liberarse, a liberar su espíritu, a despertar de esta función, de desvestir a los verdaderos culpables de que millones de personas vivan reos en pleno siglo XXI. Pero como bien he dicho antes, pocos saben que estamos encarcelados.
En resumidas cuentas, no quieren que seamos sabios; de esta forma podemos ser explotados, manipulados, mecanizados. La libertad va de la mano con la sabiduría y ninguna sociedad quiere que seas libre, porque cuando los hombres empiezan a utilizar su propia inteligencia, se vuelven peligrosos para el “sistema”, para las personas que están en el poder, para los Estados, para las Naciones… Una persona sabia prefiere morir antes que ser víctima de la esclavitud.

domingo, 17 de enero de 2016

El Congreso


El Congreso
El aprendiz

He oído casi de todo sobre el bebé del Congreso. Corro el peligro de aburrir, ya lo sé. Podría decir «coño», «joder», «cagontó», «patriarcado opresor» o «feminazis»… Pero entonces me habría convertido en uno más de un circo que no deseo, que no es adecuado, que no respeta y que no mejora —y eso que «cagontó» me gusta.
Nadie se escandaliza por ver amamantar a un bebé en público. La lucha por la conciliación laboral y familiar es necesaria, claro que sí; yo también soy padre y veo cómo Europa va por delante también en esto. En el Congreso llevan años ya con guardería. Eso hoy es un privilegio. Ya me gustaría a mí u otros padres y madres tener esa posibilidad, pero los políticos no encuentran los medios o las ganas o el momento de tratar de acercar ese privilegio —derecho— a los mortales. Y por supuesto que hay que decírselo. O, mejor dicho, recordárselo. Es nuestro deber hacer visibles nuestras necesidades.
Pero el fin no justifica los medios.
Y los medios para hacer llegar nuestras quejas no pueden ser propagandísticos, sensacionalistas, populistas, telecinqueros, circenses…
He oído palabras aplaudidas como:
—Esto no es Finlandia. Esto es España. Y aquí si no haces un poco de ruido, si no creas polémica, si no sales en los medios, si no gritas, si no chillas… nadie te va a hacer caso.
No.
Mientras queramos hacer «eso» para cambiar las cosas, España será eso: «charanga y pandereta». Porque los medios circenses solo producen resultados circenses. Porque la guerra solo trae más guerra. Porque parece más importante la imagen que la realidad, parece más importante la forma que el contenido, parece mejor la hamburguesa yankee de Mcdonalds que la de Paco López. Porque la estética, la apariencia, el exterior, el envoltorio, la carcasa, no puede esconder u ocultar interiores vacíos, sucios, postizos o de «instantmatic».
Aquí no somos campeones del marketing y la pirotecnia. Esas son formas baratas y rápidas de alcanzar un objetivo, un fin. Aquí ha luchado mucha gente por aupar a la verdad, al respeto y a la razón como valores máximos y necesarios.
Si uno quiere resultados serios, aplica medidas serias. Si uno quiere resultados fofos, no se esfuerza. ¿Alguien recuerda cuando no había educación pública gratuita? No creo, hace muchos años de eso. Y lo conseguimos. Y ¿la sanidad? Eso es progreso.
Este camino de políticos de Instagram, de la foto sin nada dentro, estéticos, a los que dar un «Like» es digno de un esperpento con Max Estrella —y lo sazonamos con la casa real declarando al juez. ¡Qué guay!, ¿verdad? ¡Qué cercanos y qué buen rollo! Pues no. Es que yo a un médico le pido que cure, y luego ya… Y a un político, menos ruido y más nueces. A todos. Unos y otros. ¿Los que están lo hacen mal? Mejorémosles, salgamos a reclamar derechos, todo. Pero con educación, respeto, razón. Eso es progreso.

No sin mi hijo o Porqueyolovalguismo


No sin mi hijo o Porqueyolovalguismo
Díptero impertinente y La niña lluvia

Bata blanca, bajalenguas, fonendoscopio, carrito de niño.
—Buenos días, doctora.

—Adelante. Buenos días.
—Ehhh… Pero… me toca a mí, ¿verdad?
—Sí.
—Ah. Creí que había alguien más aquí… por… el niño…
—No. No se preocupe. Es mío. Es que le toca en unos 5 minutos.
—Ah… ¿Vengo luego entonces o…?
—No, no, dígame. ¿Qué le ocurre?
—Buahhh.
—Chsss, bebito, chsss.
—Pues nada. Sigo notándome…
—Buahhh.
—Ya va, ya va mamá… Siga, siga.
—Digo que sigo notándome el ardor en la gargan…
—Buahhh.
—Venga, toma, venga, a chupar la comidita, cariño.
—Bu.
—Perdón. Me salgo y vengo luego.
—No, no.
—Sí. Si me quedo en la puerta y ya está.
—Decía que le ardía el estómago...
—Bueno, que me sigue ardiendo…, que me recetó hace dos meses omeprazol pero no desaparece esto.
—Habrá que probar… Añadamos Almax después de cada… ¡Uy! ¿Me alcanza la toallita esa, por favor? Es que…
—Sí, sí, por supuesto.
—Es que si me muevo un poquitín ya…
………………………………………………………………………….
—¡Adelante, pasen!
—Hola, Buenas tardes.
—Buenas tar… ¡Uy!, perdón, esperamos a que acabe con esa familia.
—No, no.

—Vamos, Pedro, sal.
—No, no. No hay nadie, os toca a vosotros.
—¡Ah! Pero ¿el niño?
—No te preocupes, es mío.
—¡Ah! ¡Uy, qué pequeñito y guapo! ¿verdad, Pedro?
—¿Eh? Sí. Sí…
—Sentaos.
—Bueno…
—Vosotros diréis.
—Sí, bueno, eso… A ver, veníamos por Juanillo. No sé si te han comentado que…
—Muahhh.
—Chsss, ya, ya, mami está aquí.
—Entonces, nada, eso, que el año pasado le… le…
—Espere un momento que le limpie, ¡uyyy…! Es que… ha tomado hace poquito…
—¡Pobrecito! ¡Ay qué mono!, ¿verdad, Pedro?
—Sí, sí.
—A ver, que te cojo, granujilla… Ven aquí con la mamá que te quite esos gasecillos… Sigue, sigue…
—¡Que le acosaban! Pedro, es que eres muy lento y te vas por las ramas.
—Porque el año pasado nos dijeron que cuidado al decir esa palabra porque estamos hablando ya de cosas graves…
—Grrrk.
—¡Muy bien cariño! Venga otro… Pues aún no me han informado porque acabamos de empezar, como quien dice. Son los primeros padres que vienen…
—Grrrk.
—¡Ay, Pedro!, ¿no te dan ganas de tener otro…?
—…
—Y ¿se lo lleva también a clase?
………………………………………………………………………….
—Ding dong.
—Hola, buenas tardes.
—¿Qué? A ver, cógeme la puerta que saque el carro del ascensor.
—Uy, no me asuste, solo es el desagüe. ¿Tan grave puede ser?
—¿Eh? No. Es el carro del niño… Ala, pa’dentro.
—Ah…
—Bueno, está durmiendo, así que por favor… si hacemos poco ruido te lo agradezco…
—¡Claro! Mmmm, desconectaré el móvil y…
—¡Mejor! Bueno, es este de aquí, ¿verdad? A ver, llave, giro… Esto ya está sacao, voy a limpiarlo…
—Pues sí que estaba sucio, ¿no?
—¿Sucio? No… Lo que hueles es el pastelaco del niño… Como su padre. Si hace algo lo hace bien hecho, con profundidad, como dicen los licenciados, ¿eh?
—Hum…

—¿Tienes hijos?
—¿Yo? Bue…
—¡Ala! Pues cógelo y me lo cambias y así acabo antes…
—Es que… yo no…
—¡Anda, anda! Deja, que sois unos tisquismiquis, ¿eh? Deja, ven aquí y aguántame la llave, ven…
—…
—Así, aguanta fuerte, ahí… A ver mi chiquitín… Pero ¿qué llevas ahí dentro? Madre mía cómo huele, ¿eh?
—Parece que sale un poco de agua…
—Aprieta fuerte, hombre, gira, gira…
—Ya…
—Más, más… A ver, el pañal lo tenía por aquí…
—¿Me quito ya?
—No… Mira, ya que estás ahí… Baja ya las manos… Es que no veo el pañal, ¡cojones! Mira, coge la del 7.
—¿El qué?
—La llave del 7.
—No sé cuál es.
—Ay, estos señoritos, ¿eh? Que no sabemos las llaves… Mira, esa que lleva una banda amarilla… ¡Esa! Ponle la arandela también que está en el suelo y aprieta todo lo que puedas.
—Muahhh…
—Ay, mi niño fuertote… ¡El día que te comas una fabada…!
—Cierto, cierto…
—¿Eh?
—No, nada… Ya está. A tope.
—Enga. Ahora ponle el caparazón… Cuidao al engancharlo no lo rompas…
—…
—¡Muy bien! Arreglao y apañao, ¿Eh? ¡A-pa-ña-o!
—…
—¡Pa-ña-les! ¡A-pa-ña-o!
—…
—¡Madre mía! Pero ¿es que no estudiasteis literatura en tu generación? ¡Es que los de la ESO…! ¿Góngora, Quevedo… juegos de palabras?
—…
—Bueno. Son 40 euros.
—Mmmm, aquí… tiene…
—A ver. 20, 25, 35 y 40… ¡Muy bien! Pos nos vemos, ¿eh? Ahí le he dejao el teléfono pegaíco, pa que no te molestes ni en pensar dónde lo dejaste… ¿eh?